El boom de los microinfluencers y cómo hacerlos parte de una estrategia digital
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¿Qué es un influencer?


El término se refiere a las personas que tienen la capacidad de contribuir en la toma de decisiones de las personas consumidoras. Su autoridad tiene un principio muy sencillo: la recomendación. Basta con voltear a las decisiones personales para darse cuenta de que las personas tienden a comprar productos o servicios más fácilmente cuando éstos han sido recomendados por una persona cercana, que puede venir de sus entornos familiares y de amistad. Se tiende a seguir más las sugerencias de personas que comparten nuestros gustos y necesidades, por lo que establecer un lazo de confianza es vital. En el ámbito digital no es distinto: según Rakuten, 87% de los consumidores son inspirados por un influenciador para hacer una compra.

 

¿Cuál es la diferencia entre los micro y macroinfluenciadores?


Los macroinfluenciadores son personajes muy reconocidos en el ámbito público; en las redes sociales cuentan con más de cien mil seguidores y, en general, su estilo de vida es aspiracional para la mayoría.

 
En cambio, las y los microinfluencers cuentan con menos de cien mil seguidores —existe un pequeño debate sobre el mínimo: algunos dicen que mil, otros que cinco mil—, lo cual les permite tener una mayor interacción con su público. Ésta es una de sus mayores ventajas, pues aunque tienen un alcance importante, no les impide generar engagement. Además, la relación que establecen con sus followers podría compararse con una amistad: son vistos como personas comunes que realizan actividades similares a las de su público, o por lo menos comparten gustos y problemas “de la vida real”, lo cual genera cercanía. 

 

¿Por qué considerar microinfluencers en mi estrategia de marketing digital?


Algunas ventajas de este tipo de influenciadores son las siguientes: 


●    Tienen una gran credibilidad, pues muchas veces son consumidores de la marca que patrocinan.
●    Esta misma cercanía con una marca hace más probable que tengan un seguimiento de lo que publican.
●    Permiten introducir una marca en mercados de nicho. 
●    Tienen la capacidad de generar publicidad que se siente natural, en forma de recomendaciones. 
●    Su engagement permite mayores conversiones. 
●    El costo por menciones es significativamente menor que los macroinfluenciadores, por lo que el ROI es mayor. 
●    Ya cuentan con una segmentación de su público. 

 

 

¿Cómo elegir al microinfluenciador ideal para mi marca?


Si bien el número de seguidores es importante para medir el alcance de los mensajes que se quieren promover, no es lo único a tener en cuenta. 


●    Es muy importante que se trate de personas con valores afines a tu marca.
●    Su público y contenidos están alineados con la marca y su consumidor objetivo.
●    Deben contar con credibilidad entre su público. 
●    Publican regularmente contenido de calidad y hay una interacción constante con sus seguidores.
●    Cuidan su marca personal y su reputación. 

 

Finalmente, la estrategia de marketing no termina al haber encontrado a tu microinfluenciador perfecto. Como con cualquier otro tipo de estrategias, lo ideal es trabajar de forma muy cercana en la creación de un calendario de contenidos que cumpla con las necesidades de ambas partes. Procura establecer desde un inicio los objetivos y expectativas de la campaña que crearán en conjunto, así como la forma en como se retribuirá este trabajo. Si bien algunos microinfluencers aceptan hacer menciones a cambio de los productos o servicios de una marca, otros pueden solicitar una remuneración económica. Al ser personajes con una marca personal, ya cuentan con una voz bien definida para llegar a su público, por lo que es recomendable darles libertad creativa en la creación del contenido, aunque estableciendo muy claramente el mensaje que se busca transmitir. 


Los influenciadores pueden dar muy buenos resultados en una estrategia digital, no hay por qué dejar de considerar esta alternativa a medios más tradicionales para llegar al consumidor final.